sábado, 12 de julio de 2014

TEJAS que eliminan la contaminación

QUÍMICA MEDIOAMBIENTAL

Tejados capaces de eliminar contaminación atmosférica 


Unos ingenieros han creado un recubrimiento para tejas que al ser aplicado al tejado de una casa de tamaño mediano descompone anualmente la misma cantidad de ciertos óxidos de nitrógeno (responsables del esmog urbano) que suele generar un automóvil por cada 17.000 kilómetros recorridos (unas 11.000 millas).

Estos ingenieros, de la Universidad de California en Riverside (UCR), Estados Unidos, han calculado que diariamente se eliminarían 21 toneladas de óxidos de nitrógeno si se recubre un millón de tejados con el nuevo producto que han ensayado, hecho a base de dióxido de titanio. Según sus cálculos, 5 dólares es lo que costaría la cantidad de dióxido de titanio necesaria para recubrir el tejado de una casa de tamaño medio.

Los óxidos de nitrógeno se forman cuando se queman ciertos combustibles a altas temperaturas. Dichos óxidos reaccionan entonces con compuestos orgánicos volátiles en presencia de la luz del sol y crean el humo que observamos en las grandes metrópolis, conocido como esmog, término que proviene de las palabras inglesas “smoke” (humo) y “fog” (niebla).

En la actualidad, existen en el mercado algunos tipos de tejas de las que se afirma que también ayudan a reducir la polución ocasionada por estos óxidos de nitrógeno. Sin embargo, los creadores del nuevo recubrimiento afirman que de esas otras tejas hay pocos datos disponibles que ayuden a verificar su efectividad.

El equipo de Kawai Tam, David Cocker y Carlos Espinoza decidió desarrollar un sistema similar y probarlo meticulosamente.



A la izquierda, dos tejas cubiertas con la mezcla de dióxido de titanio. A la derecha, tejas sin recubrir. Arriba, una teja con dióxido de titanio incorporado, disponible comercialmente. (Foto: UCR)

Los investigadores recubrieron dos tejas comunes de arcilla con cantidades diferentes de dióxido de titanio, el cual es un compuesto común que podemos encontrar en muchos productos a nuestro alrededor, como ingrediente de sustancias tan variopintas como pinturas, alimentos y cosméticos.

Luego, colocaron las tejas en el interior de una cámara atmosférica. A la cámara se le acopló una fuente emisora de óxidos de nitrógeno, y un dispositivo que permitía leer las concentraciones de estos compuestos. Añadieron una fuente de luz ultravioleta para simular la luz solar que activa la acción del dióxido de titanio y le permite descomponer las moléculas de los óxidos de nitrógeno.

Los resultados indican que el dióxido de titanio que recubría las tejas eliminaba entre el 88 y el 97 por ciento de las citadas moléculas contaminantes. Los investigadores también encontraron que el efecto no era muy diferente para distintas cantidades de recubrimiento, a pesar de que la capa más densa tenía aproximadamente 12 veces más dióxido de titanio que la capa probada con la cantidad mínima. La conclusión obvia sobre esto último es que el factor importante es el área de la superficie cubierta con el producto, y no la cantidad de producto aplicada.

El siguiente paso en esta línea de investigación será observar el efecto de este recubrimiento cuando se aplica a pintura de exteriores o a hormigón.

En la investigación también han trabajado, entre otros, Louis Lancaster, Chun-Yu “Jimmy” Liang, Kelly McCoy, Jessica Moncayo, Edwin Rodriguez, William Lichtenberg, Duc Nguyen, Calvin Cao y Vincent Chen.

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