miércoles, 22 de agosto de 2012

Bailando en la oscuridad...




Habíamos pasado toda la noche, tomando copas con varios amigos y la verdad es que tanto mi mujer como yo, estábamos un poco alegres. 
  
Sobre eso de las 4 decidimos marcharnos para casa, y nos despedimos de nuestros amigos. Luís uno de ellos, vivía en las afueras y dado su estado, pensamos que era mejor que no cogiera el coche y lo invitamos a dormir en nuestra casa. 
  
Al llegar a casa, se empeño en tomar la última copa, y nos encaminamos al salón. Mi mujer puso un cd de música suave, para estar más relajados y yo me puse a preparar las copas. Nos sentamos en los sofas a charlar. 
  
-¿Podemos apagar las luces?, tengo la vista acostumbrada a la oscuridad de la discoteca y ahora tanta claridad me molesta- Nos dijo Luís. 
  
-Nos hay problema- Apague la luz y pude observar que con la que desprendía el equipo de música era suficiente para distinguir los objetos perfectamente aunque sin apreciar detalles. 
  
Luís se recostó en el sofá y cerro los ojos, aunque seguía con la copa en la mano, dándole sorbitos de vez en cuando, estaba claro que su intención no era quedarse dormido. 
  
Mi mujer se levanto y me agarro de las manos. 
  
-Venga levanta, tengo ganas de bailar. 

-Vale, esta música es perfecta para un agarrado-Me levante y la agarre por la cintura apretándola contra mi. 
  
Empecé a notar como sus pequeñas tetas se aplastaban contra mi pecho y no pude reprimir meter una mano entre los botones de su camisa, para levantarle el sujetador y empezar a masajearle los pezones. 


-Que haces, estate quieto, que Luis nos puede ver. 

-Pero no te das cuenta que no se ve nada. Además me pone cachondo meterte mano sabiendo que Luís esta ahí sentado. 

-Que golfo eres, mira que como se entere. 


Al ver que mi mujer se me arrimaba aún mas, me lance a fondo, y le desabroche la blusa, le subí completamente el sujetador dejando sus tetas al aire. La verdad es que me resultaba excitante el saber que Luís desde su posición solo podía ver un par de siluetas agarradas en medio de la habitación sin saber lo que realmente estaba pasando. 


Mi mujer empezó a besarme, y una de sus manos descendió hasta mi polla, que estaba a punto de reventar el pantalón, con mucha calma me bajó la cremallera y después de pelear un poco con los boxees que llevaba puesto, me la saco completamente para fuera y empezó a masajeármela lentamente. 


Arrime mi boca al oído de mi mujer y le susurre-¿A ti te pone cachonda saber que Lúis nos pueda ver, verdad?- 

Por respuesta ella, apretó muy fuerte mi polla contra su entrepierna, empezando a restregarla por su cochito. 

Poco a poco conseguí sacarle la blusa y el sujetar, tirándolos hacia una esquina de la sala. Ella estaba como poseída, no dejaba de frotar mi polla contra su coñito. Mire hacia Luís para ver si se daba cuenta de algo, pero parecía estar dormido, hacia tiempo que no se movía y había dejado su copa apoyada en la mesa. 


-Mira, creo que Luís esta dormido- deje por un momento las tetas de mi mujer y me dispuse a desabrochar sus pantalones. Al poco la tenia completamente desnuda ante mi, nunca habíamos vivido una situación tan morbosa y la verdad es los dos estábamos super excitados. 


Mi mujer empezó a lanzar pequeños gemidos mientras mi polla rozaba sin cesar su clítoris. 


Estábamos en esas cuando oímos un ruido que venía del sofá. 


Asustados vimos como Luís se levantaba y se acercaba hacía nosotros. 
  
-Podrías dejarme bailar un poco también, lleváis un buen rato bailando y yo me estoy aburriendo. 
  
Mi mujer se parapeto detrás de mi avergonzada de la situación y me susurró al oído-¡Ni se te ocurra dejarle, donde tiraste mi ropa!_ 
  
Por un momento pensé en impedir acercarse a Luís, pero la verdad es que la situación me pareció divertida, y decidí jugar un poco más para reírme de mi mujercita. 
  
-Espera Luís déjame acabar esta pieza y enseguida te toca. 
  
Luis dio unos pasos hacia atrás, pero no se llego a sentar, prefirió quedarse cerca de nosotros como deseoso de empezar a bailar. 


Mi mujer intento irse a buscar su ropa, pero la agarre por la cintura impidiéndole marchar. 


-¿Qué haces?, déjame ir a vestir. 

-Pero cariño, si así estas preciosa- Me divertía ver el apuro por el que estaba pasando. 

-Estas loco, dame la ropa, venga. 


La peque contra mi, mientras introducía un par de dedos por su chochito. Ella no dejaba de mirar para Luís, que de pie miraba hacia nosotros. 


La verdad es que aunque estaba a un par de metros nuestro, dudo que supiera que mi mujer estaba desnuda, en aquella oscuridad sólo podíamos ver siluetas dibujadas por la tenue luz del equipo de música. 
  
Empece a acariciar a mi mujer, que poco a poco se fue desinhibiendo, y aunque se notaba un poco tensa, la idea de que Luís estuviera tan cerca creo que también la ponía algo cachonda. 
  
Le di la vuelta para que dejara de estar mirando a Luís, que seguía en su misma posición esperando, y agarrando mi polla empece a introducirla por su chochito. Al poco empezó a dar muestras de placer dejando escapar gemidos, que poco a poco eran cada vez más audibles. 
  
Note que mi mujer estaba empapadísima y en ese momento una idea paso por mi cabeza, quizás debido a la calentura del momento y a mi estado de excitación. La fui empujando lentamente hacia donde estaba Luís y al llegar casi a su lado alargue la mano y cogiéndolo por el hombro lo arrime hacia mi mujer. 
  
Luis apoyo su mano en el hombro de mi mujer, la cual al notarla hizo ademan de querer separarse, pero yo la agarre bien fuerte y la atraje hacia mi, dándole un beso. 
  
-Dejate llevar, vamos a jugar un poco, esto me esta poniendo a cien. 

Mi mujer me miro a la cara sonriente y con voz de amenaza me dijo: 

-Tu veras, después no te quejes. 
  
Note que Luis al notar la desnudez de mi mujer se quedo quieto, no sabia como reaccionar. Mi mujer se dio la vuelta y lo agarro por la cintura y lo apretó contra ella. 
  
-¿Tienes muchas ganas de bailar? 

-Si muchas.... No sabes cuantas ganas tengo....- 
  
Yo no perdi el tiempo y mientras mi mujer agarraba a Luís por la cabeza dándole un tremendo beso, me desnude rápidamente, no queria perdeme aquello. 
  
Luís se separo un poco para poder pasar sus mano por los pechos de mi mujer y después recorrer todo su culo y acabar introduciéndose por su entrepierna, comprobando que tenia el chochito completamente húmedo. Yo me acerque por detrás y empecé a besar a mi mujer por el cuello mientras introducía mi polla entre sus nalgas. La muy zorra empezó a gemir como una condenada, Luís había sacado su polla y también estaba resfregandola por delante mientras yo lo hacia por atrás. 


Mi mujer se agacho, y después de desabrochar los pantalones de Luís y liberar su polla se la introdujo en la boca disponiéndose a darle una estupenda mamada. Luís mientras tanto se saco el resto de la ropa para después agarrarse la cabeza obligándola a tragársela todita. 


Después de estar un buen rato mamándosela, la separe de él y la obligue a tumbarse en el suelo, Luís se puso rapidamente a mordisquearle las tetas y yo me tumbe con la cabeza entre sus piernas jugueteando con mi lengua con su clítoris que estaba a punto de reventar de lo inflamado que estaba. 


Llevábamos un buen rato de esa guisa cuando ya no pudo más y nos grito: 


-A que esperais para follarme, ya no puedo mas, metermela de una vez. 


No se hable más, pense, la colamos a cuatro patas y me meti debajo de ella para follarla desde abajo. Aaunque estaba dejando que otro hombre disfrutara de mi mujer delante de mi, no iba a permitir que se la follará por el coño, eso sólo lo reservaba para mi. Empece a introducirle mi polla mientras que con mis manos agarraba sus nalgas para ayudarla en el movimiento de sube-baja. En estas Luís se agacho por encima de ella y empezó a empujar con su polla en el culito de mi mujer, poco a poco la fue intoduciendo del todo. 


-¡Asi, asi, no pareis! ¡Metermela toda, quiero sentir vuestras pollas dentro de mi! 

 Luís habia conseguido metersela completamente dentro de su culo y cada vez que el empujaba obligaba a que cayeran con todo su peso encima mia haciendo que mi pollo se hundiera hasta los huevos en su chochito. 
  
-Querias veme así, follada por otro, pues que sepas que me gusta, me encanta sentir vuestras pollas dentro de mi. Darle mas fuerte. 
  
Mi mujer estaba fuera de sí, estaba disfrutando como una loba. No dejaba de retorcerse y de empujar como una autentica condenada. No pude aguantar más y me corri dejando toda mi leche en su interior, me quede quieto esperando a que Luis acabara lo cual hizo al poco tiempo sacando su polla del culo de mi mujer y dejando caer todo su esperma por su espalda, ella, se dejo caer hacia un lado quedando tumbada boca arriba, Luis, que aun tenia ganas de disfrutar mas de ella, se tumbo encima, propinándole pequeños mordisquitos por todo e cuerpo, empezó lamiéndole sus tetas y fue bajando lentamente por su barriguita hasta llegar a su pubis, empezó a darle mordisquitos, saboreando el resto de mi semen que chorreaba por el chocho de mi mujer. 
  
En esto mi mujer reacciono y se aparto de él. 
  
-Será mejor dejar esto así, vamos a dormir y mañana más tranquilos charlamos.- 
  
Se le había pasado el calentón y rápidamente salió corriendo de la habitación con cara de avergonzada, nunca se había portado así con nadie. 
  
-Bueno, Luis, se acabo la fiesta, vamos a dormir todos, mañana será otro día.... 

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