domingo, 15 de julio de 2012

RELATO ERÓTIO



Casi sin darme cuenta, he hecho que el pantalón caiga hasta tus tobillos y al acompañarlo en su caída, he quedado arrodillada ante tí y ante tu virilidad. 
Ven, acércate. Sabes que me gusta mucho besarte. Me encanta saber que con un simple beso puedo hacer que tu mente fantasee con lo que pasará a continuación.

Sé que mi beso hace que despierte en tí el deseo. Acerco mi boca a la tuya, te acaricio la nuca con mis manos y jugueteo lentamente con tus labios. No, todavía no la abras, déjame que juegue un poco más. Así, con la lengua, resiguiendo el contorno de esa boca que me enloquece. Déjame hacer. Deja que sea mi lengua húmeda la que abra lentamente tus labios y explore tu interior, tocando, acariciando y mezclándose con la tuya hasta parecer una sola.

Mi beso ha funcionado, veo que tu cuerpo tiembla al notar el contacto de mi lengua. Deja que compruebe cómo te ha excitado tocando por encima del pantalón. Ummm! Puedo sentir tu sexo palpitando, quiere escapar de su encierro. Pero espera, no tengas prisa. Permite que sea yo hoy la que te desnude lentamente.

Sin prisas, desbrocho tu camisa. Mis manos recorren tu pecho, se enredan en ese pelo suave que rodea tus pezones. Mi boca, ansiosa, los recorre y mientrastanto, mis manos ya han hecho que caiga la camisa. Respiras ya entrecortadamente. Lo siento y eso hace que la humedad crezca entre mis piernas. Mis manos bajan hasta tu cinturón. Abren la bragueta y se introducen en tus boxer. Abarcan plenamente tu pene. Qué placer siento al comprobar cuan excitado estás.

Casi sin darme cuenta, he hecho que el pantalón caiga hasta tus tobillos y al acompañarlo en su caída he quedado arrodillada ante ti y ante tu virilidad. Una de mis manos rodea tu sexo mientras dibujo círculos con la lengua en tu glande, que se arquea buscando su contacto. Unos segundos después, siento su grandeza llenando mi boca y mi lengua sigue jugueteando un poco más mientras mis labios suben y bajan despacio. Sé que te gusta, puedo escuchar tus gemidos. Te dejas llevar y yo voy aumentando el ritmo. Cada vez más deprisa. Arriba, abajo. Y otra vez, arriba, abajo. Sé que pronto no aguantarás más. Notando tu placer, he mojado mis bragas y, sin detener mi boca he empezado a tocarme por debajo de la ropa. Has colocado tus manos en mi cabeza para acelerar mis movimientos. Sí, quiero sentir cómo te sobreviene el orgasmo. Quiero saborear el jugo que expulsarás dentro de un momento. Acelero todavía más y tú levantas la cabeza y cierras los ojos dejándote llevar por el placer que estás sintiendo. ¡Ahora! ¡Sí! Yo también me voy contigo. ¡Qué amargo es! ¡Qué caliente está!. ¡Ahhhhh!.

Te quiero, amor. Te deseo.

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