jueves, 28 de junio de 2012

MASAJE, CLÍTORIS, relato erótico




Decidí hace más de cuatro años crear en una página de contactos un perfil explicando abiertamente una de mis grandes pasiones: hacerle sexo oral a una mujer. No puedo negar que se trata de un perfil diferente, un perfil que llama la atención tanto para bien como para mal. Pero no deja de ser menos cierto que al explicar de forma clara y directa lo que deseo encontrar eso me ha permitido conocer desde entonces a varias mujeres interesadas en recibir placenteros masajes de clítoris. Si este primer relato tiene buena acogida contaré en próximas ocasiones más experiencias vividas con otras chicas que conocí gracias a esa página. Este primer relato se lo quiero dedicar a Marisa porque sabe de mi afición por escribir y me confesó que le haría ilusión que escribiera su historia para leerla en internet. Ella fue también la que me dio la idea de escribir mis experiencias y compartirlas con los lectores de páginas dedicadas a los relatos eróticos. Así que Marisa, aquí tienes la historia que te prometí de tus aventuras con tu amigo el masajista de clítoris. Fue Marisa la que me escribió una noche un mensaje privado en la página de contactos donde tengo mi perfil y que decía lo siguiente: “Vaya perfil, seguro que no te falta trabajo con esos masajes”. Le respondí que no me podía quejar y que estaba teniendo con ese perfil mucho más éxito del que esperaba. Le pregunté si le resultaba interesante lo que buscaba pero Marisa me respondió que más que interesante mi perfil le parecía curioso, por lo directo y sincero que era al decir tan abiertamente lo que buscaba. A las cinco menos diez yo ya estaba listo para recibir en mi casa la visita de Marisa. Me senté en el sofá a esperar su llegada. A las cinco y diez aun no había llegado. Existía la posibilidad de que Marisa se lo hubiera pensado mejor y hubiera decidido echarse atrás. Decidí esperar unos minutos más antes de encender el ordenador y ver si ella me había dejado algún email en el que me dijera que se lo había pensado mejor. Eran cerca de las cinco y veinte cuando sonó el timbre de la puerta. Cogí el auricular del telefonillo: “¿si?” dije. “Soy Marisa”, respondió ella al otro lado. Pulsé el botón de apertura. Ahora Marisa tendría que recorrer el patio interior del bloque de edificios hasta llegar al portal de mi casa. Segundos después sonó de nuevo el timbre del telefonillo. En esta ocasión pulsé el botón de apertura directamente. Esperé mirando por la mirilla de la puerta a que el ascensor se abriera. Allí estaba ella. Marisa pulsó el timbre de la puerta de mi casa. Inmediatamente abrí la puerta. - Hola,- fue mi saludo - Hola,- respondió ella. - Adelante,- le invité a pasar. Marisa entró en mi casa y cerré la puerta. Le indiqué la entrada al salón. Cuando accedió al salón observé como Marisa reconoció algo que le era familiar. - El sofá,- dije ella con una sonrisa. - Si, ahí está el famoso sofá,- comenté también con una sonrisa. Ella conocía el sofá por las fotos que le había mostrado. Sabía que les había comido el coño a muchas amigas en ese lugar. Pero ella ya me había comentado en alguna ocasión que consideraba que la cama era un lugar más cómodo. Así que antes de invitarla a ir al dormitorio le dije que podía dejar su bolso encima de la mesa del salón. – Supongo que estarías empezando a pensar que me había arrepentido de lo que te propuse esta mañana,- me comentó ella. – No puedo negarte que viendo como pasaban los minutos más allá de las cinco estaba empezando a pensarlo. De todos modos confiaba en ti y aunque te hubieras echado para atrás en el último momento lo habría entendido. Supongo que habrás venido todo el camino hablando con tu ángel y tu demonio personal.- le dije. – Pues si, aun no me creo que esté aquí,- respondió ella. – ¿Quieres tomar algo o quieres que pasemos al dormitorio?,- le pregunté. – Pues si me sirves un vaso de agua te lo agradecería,- dijo ella. Le indiqué el camino a la cocina y la serví un vaso de agua. – Muchas gracias cielo, con las prisas venía muerta de sed. Salimos de la cocina y la indique que me siguiera. Avanzamos por el pasillo hasta llegar a la habitación del fondo que era mi dormitorio. Cuando Marisa entró en el dormitorio no pudo evitar hacer un nuevo comentario. – Y aquí esta tu cama,- dijo con otra sonrisa en tu cama. – Pues sí aquí está la cama que está esperando tu visita desde esta mañana,- añadí yo. Marisa seguía nerviosa así que le indiqué las pautas para que pudiéramos empezar. - Puedes dejar tu ropa en la silla y luego túmbate cómodamente en la cama,- le indiqué. Marisa me miró y después de soltar un suspiro dijo: - Ha llegado el momento. ¿Me quito toda la ropa o solo la parte de abajo? - Como te vayas a sentir más cómoda. Lo que quiero es que te sientas lo más tranquila y relajada posible,- le dije. - Entonces solo lo de abajo,- comentó ella mientras empezaba a echar mano a sus zapatos. Empezó quitándose los zapatos. Los colocó debajo de la silla de forma ordenada. Después se desabrochó el pantalón vaquero y bajó la cremallera después. Se quitó el pantalón vaquero. Lo dobló por la mitad y lo colocó cuidadosamente en la silla. Sin ninguna vacilación bajó rápidamente sus bragas, las sacó por sus pies, las dobló con un rápido movimiento de dedos y las dejó encima de la silla. Después, sin mirarme en ningún momento se subió a la cama y se colocó boca arriba con la cabeza apoyada en la almohada y las piernas separadas. Fue en ese momento cuando pude ver el coño bien peludito de Marisa. Ella ya me había comentado que no se lo depilaba ni se lo arreglaba demasiado. Solo se lo recortaba un poco por los lados en verano cuando llegaba la época de ponerse el bikini. Ella hizo un comentario al respecto. - Como ves lo tengo muy peludito. Ya te lo dije,- comentó. - Me da mucho morbo como lo tienes. Ya te he comentado en alguna ocasión que un coño depiladito se lame mejor pero un coño peludito me da mucho morbo porque es lo más natural que te puedes encontrar,- le decía a Marisa mientras me subía a la cama y me colocaba entre sus piernas abiertas. Marisa me miraba deseosa de que empezara a hacerle todo aquello que tantas y tantas veces le había comentado en nuestras conversaciones nocturnas. Coloqué mi mano derecha en su ingle derecha y la empecé a acariciar suavemente mientras le decía: - Estate tranquila, ¿vale? Ella asintió con la cabeza. Coloqué mi mano encima de sus labios vaginales y con mis dedos anular y corazón empecé a hacer movimientos circulares moviendo sus labios. Me di cuenta de que estaba más nerviosa que excitada porque no se apreciaba al tacto humedad en sus labios vaginales. Posteriormente con mi dedo corazón busqué su clítoris y empecé a masajearlo suavemente con movimientos circulares. Todo muy suave y despacito. Marisa suspiró. - Cielo, que manos tienes. Creo que no me voy a arrepentir de haber venido. A continuación me tumbé boca abajo en la cama buscando la posición adecuada para colocarme entre sus piernas con mi cara muy cerca de su coño. Con ayuda de los dedos dejé bien a la vista su clítoris y a continuación dirigí mi boca a él. Lo atrapé con mi boca. Luego comencé a lamérselo suave y despacito. Escuché un “ohhhhhhhhh” profundo salir de su boca cuando ella sintió el contacto de mi lengua en su parte más erógena. Con mi boca bien colocada en su entrepierna situé mis manos agarrando la parte exterior de sus muslos. De ese modo podría agarrar sus nalgas si debido al placer ella levantaba su pelvis de la cama. Empecé a aumentar poco a poco la velocidad de movimiento de mi lengua. De izquierda a derecha para producir un mayor frotamiento con el clítoris de Marisa. Luego en movimientos circulares. Y más tarde a la mayor velocidad de movimiento le incluí una mayor presión aumentando el estado de dureza de mi lengua. Cuando apliqué esa presión adicional sobre su clítoris fue cuando Marisa soltó su primer gemido de placer. Separé mi boca de su coño y me quedé mirándola. Ella me miró como extrañada por haberme parado. - ¿Qué tal va la cosa?,- pregunté. - Muy bien cielo, sigue, me estás dando mucho placer. Volví a dejar a la vista su clítoris con ayuda de mis dedos y nuevamente se lo atrapé con mi boca. Regresando de nuevo mis manos a la parte exterior de sus muslos. Estuve varios minutos dando lengua en su clítoris con diferentes tipos de movimientos y presiones: movimientos suaves circulares, movimientos suaves de izquierda a derecha, succión con la boca, suaves caricias con la punta de la lengua, frotamiento fuerte con la lengua dura,… Sus suspiros y jadeos me iban indicando que cosas le gustaban más de todas las cosas que iba experimentando en su clítoris. En algunos momentos ella colocaba sus manos sobre mi cabeza y acariciaba mi pelo, otras veces estiraba los brazos sobre la cama y en otros momentos se estrujaba los pechos por encima de su ropa. Lo que le gusta a la mayoría de chicas con las que he estado es que les laman el clítoris con fuerza. Pocos han sido los casos en los que las chicas obtenían su mayor excitación con suaves lametones de lengua. El clítoris de Marisa era de los del primer grupo. Sus jadeos aumentaban cuando lamía su clítoris con fuerza. Por ese motivo alternaba tandas de varios segundos en los cuales le frotaba el clítoris con mucha presión de mi lengua (lo que le llevaba a estados en los cuales su pelvis empezaba a moverse de arriba hacia abajo mientras yo sujetaba sus nalgas con mis manos y apretaba mi boca a su coño para poder seguir lamiendo a pesar de sus movimientos convulsos) con otros en los cuales los movimientos de mi lengua eran más suaves y delicados y ella se recuperaba de esos instantes de placer más intenso. En uno de esos momentos en los que mi lengua se lo lamía despacito nuestras miradas se cruzaron. Ella colocó su mano derecha sobre mi cabeza y mientras me acariciaba el pelo me dijo: - No sabes el placer que me estás dando cielo. Me tienes a puntito de correrme. Yo separé mi boca de su coño y le dije: - Me alegro que lo estés pasando bien. Ahora voy a por tu corrida. En vez de ir de nuevo directo a su clítoris dirigí mi boca a una de sus ingles. Empecé a dejarla besitos en esa zona y lametones. Lo mismo que hice en una de sus ingles lo hice en la otra. Luego me arrodillé entre sus piernas y coloqué mi mano derecha encima de su coño. Se lo froté con movimientos circulares mientras la puntita de mis dedos corazón y anular se colaban un poquito por dentro de sus labios vaginales. Aquello estaba ahora muy húmedo. No tenía ni punto de comparación a la ausencia de humedad que había en esa zona al empezar. Humedecí la punta de esos dos dedos con sus jugos vaginales y después fueron a la búsqueda de su clítoris. Empecé a frotar su clítoris con mis dedos. Ella empezó a suspirar de placer. No estuve mucho tiempo frotando su clítoris con mis dedos porque considero que es más difícil dar placer a una mujer con los dedos que con la lengua. Cada mujer tiene su propia técnica de masturbación y es difícil encontrar la forma de frotamiento y la velocidad de movimiento con los cuales ella encuentra un placer parecido al que consigue ella misma cuando se lo hace con sus dedos. En cambio el placer que le das con la lengua es algo a lo que su clítoris no está acostumbrado y por ello resulta más fácil dar con el punto que a ella más le gusta. Así que después de un breve frotamiento de clítoris con mis dedos volví a tumbarme boca abajo en la cama y coloqué mi cara cerca de su coño. Dejé a la vista su clítoris con ayuda de mis dedos y volví a atraparlo con mi boca. Empecé a lamérselo despacito. Suavecito. Alternando movimientos circulares con otros de arriba-abajo, izquierda-derecha. También alguna suave succión. Después decidí comenzar a lamer y succionar con más presión. Ella poco a poco empezó a suspirar y gemir con más intensidad. Sus manos acariciaban mi pelo mientras de su boca salían algunos susurros “ay, que rico cielo, no pares ahora, sigue”. Ella estaba a puntito de caramelo y yo estaba decidido a llevarla a su corrida. Seguí lamiendo con fuerza. Su pelvis nuevamente se levantaba de la cama. Yo agarré su culo con mis manos para sujetar su cuerpo mientras ella se movía convulsamente arriba y abajo. Mi boca pegada a su coño mientras mi lengua no dejaba de moverse en ningún momento. Escuché su voz: “sigue cielo que me corro, sigue, sigue”. No dejé de lamer su clítoris a pesar de sus movimientos cada vez más enérgicos. De repente su cuerpo empezó a moverse en forma de sacudidas mientras de su boca salió un gemido intenso…”ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh”. Se había corrido. El cuerpo de Marisa se quedó a continuación relajado. Dejé que ella disfrutara de su placer mientras su respiración sonaba agitada. Yo permanecí sentado a su lado encima de la cama. Segundos después ella me miró y me sonrió: - Que buen rato me has hecho pasar. Tienes una lengua maravillosa,- me dijo. - Me alegro que estés contenta con el masajito y que te hayas alegrado de venir a verme,- le respondí. - No me arrepiento en absoluto. Creo que te volveré a pedir cita en cuanto pueda,- afirmó ella. - Cuando tu quieras te hago hueco en la agenda.- dije. 


Ella se echó a un lado de la cama y me pidió que me tumbara junto a ella. Marisa se tumbó de medio lado doblando su pierna para tapar su coño. Yo me coloqué también de lado para poder hablar con ella cara a cara. Ella me dio las gracias por haberla ayudado a descubrir lo que se sentía con el sexo oral y también por haber hecho que nuestro encuentro real transcurriera de una forma tan fácil para ella. Me dijo que ahora tendría que hacer hueco en mi agenda para una mujer más porque después de haberlo probado querría volver a repetirlo alguna vez más. Luego ella me preguntó por el baño porque quiere asearse un poco antes de marcharse. Le indiqué donde estaba el baño y la dejé una toalla limpia para que se secara. Yo volví al dormitorio y me tumbé en la cama. A los pocos minutos Marisa salió del baño. Se acercó a la silla del dormitorio donde había dejado su ropa. Se vistió por completo. Volvimos al salón. Marisa cogió su bolso. Le pregunté si quería que le acompañara al coche y me respondió que no hacía falta. Nos despedimos. Ella me dio dos besos y me hizo una caricia en la mejilla con su mano. - Espero que nos volvamos a ver pronto,- me dijo para despedirse.

lunes, 25 de junio de 2012

Relato erótic III


Estábamos mi esposo y yo junto con otras parejas en un antro que habíamos ido a celebrar el aniversario de uno de ellos, enfrente de nuestra mesa estaban dos hombres solos y uno de ellos no dejaba de mirarme, sus mirada me ponían nerviosa ya que mi marido siendo celoso tenía miedo que se diera cuenta y no quería un escándalo, sentía esa mirada penetrarme, yo desviaba mis ojos pero al voltear a verlo me sonreía y más de una vez me vi correspondiendo.
En una ocasión que me levante para ir al servicio al voltear el veía mi caminar y creo yo que lo tomo como invitación, el caso fue que al salir lo encontré ahí en la puerta.
-Hola. Sabes que tienes unas piernas hermosas?
Yo me sorprendí al verlo ahí y volteaba para ver si alguien nos veía.
-Por favor, déjeme pasar, nos pueden ver.
-Te espero afuera, me gustas mucho.
-No, eso no es posible.
-Yo sé que vendrás te espero.
Yo me regrese y me acurruque a mi marido, mi cuerpo temblaba, no dejaba de pensar en lo que me dijo, voltee a verlo y volví a sentir su mirada y moviendo la cabeza como diciendo que me esperaba y vi que salía.
Yo me quede fría, la curiosidad me mataba, su descaro al decirme me había gustado y pensé en salir y decirle que ya no me viera tanto.
-Viejo, parece que me cayó mal la comida, voy al carro a descansar un poco y regreso enseguida.
-Quieres que nos vayamos?
-No, nomás descanso un poco y regreso, dame una media o una hora.
Y salí y veía para todos lados y lo encontré en un lugar apartado, fui hacia él y al estar cerca, apenas iba abrir mi boca cuando me tomo de la mano y nos metimos a un callejón obscuro, me recargo sobre la pared y puso su boca en mis labios, todo esto fue tan rápido que no sabía que hacer el siguió besándome y me vi besándolo yo también, sus manos buscaban levantarme el vestido, me separo las piernas y buscaba mi raja, me bajo mi panti y haciendo a un lado mi tanga mi metió un dedo y no lo hiso con delicadeza no todo lo contrario lo hiso con fuerza y si nuestras bocas no hubieran estado unidas hubiera dado un grito de dolor y gusto, me besaba mi cuello, mi oído, mis labios y me bajo la parte de arriba y saco mis pechos y con desesperación me los mamaba y lo hacía a tal grado que llego a mordérmelos, veía como movía su cuerpo y con una mano trataba de sacarse su verga y de pronto levanto una de mis piernas y sentí su metida en mí, HUggg!!!!.Huggg!!! Eran gemidos de mi parte y el seguía dándome, pero mi panti me molestaba y le dije que quería quitármela pero el la hiso pedazos, estaba tan emocionada que ni siquiera me preocupaba de que si podían vernos yo estaba gozando y mucho y soltando un gemido grande me deje venir, cuando deje de venirme, me la saco y me volteo quedando de cara a la pared y me incline parando mis nalgas y así me la volvió a meter, me dio unas cuantas cogidas y yo lloraba de tanto gusto y en una de esas me la saco y me la metió por el culo y todo fue tan rápido, que me dolió tanto me mordí los labios para no gritar, me dolía bastante pero poco iba disminuyendo y le encontré el gusto, no sabría decir por cuanto tiempo me dio por el culo pero dándome la última metida sentí su leche caliente en mi cola, cuando se vino nos quedamos ensartados hasta que solita salió, se subió el pantalón y se fue.
Yo como pude me sube mi tanga toda mojada, me quite mis panti y la tire y con dificultad para caminar me fui para mi carro, al sentarme me dolió tanto mi culo pero fue pasajero y fue entonces que me di cuenta de lo que había hecho, me había portado como una mujer cualquiera, me sentí mal.
Mi esposo llego y me pregunto de cómo me sentía y me pidió que regresáramos pero le dije que no me sentía bien y que se regresara y yo lo esperaba, yo sabía que si me iba con el notaria que algo andaba mal porque todo me dolía.
Nunca supe quién era, no lo volví a ver, he regresado al mismo bar pero no lo he visto. Quién sería?

Sex & Humor


La mujer llega de pronto a casa y encuentra al marido en la cama de matrimonio haciendo el amor con una joven despampanante. -¡Hijo de Tuta!, ¿cómo podés hacerme esto a mi, a la  madre de tus hijos, a tu abnegada esposa?, !Quiero ya el divorcio!
-¡Espera un momento, mi amor, te juro que hay una explicación!
 -Mmmmm.... Hablá, pero rápido, no quiero verte nunca mas en mi vida!, quiero que te vayas ya, y para siempre! -Esto es lo que pasó: Volvía a casa después de un día de mierda en la oficina y vi a esta pobre piba que hacía  dedo en la autopista. Me pareció tan indefensa que accedí a llevarla. 
Noté que estaba muy delgada, mal vestida y sucia y me contó que hacia tres días que no comía. 
Me compadecí, la traje a casa y le recalenté los mostachones que te preparé anoche y que no comiste porque engordas... la pobre chica se los devoró.
Después, como estaba muy sucia, le dije que se bañara y mientras lo hacia noté que su ropa ya estaba muy deteriorada, así que la tiré a la basura y le di esos jeans que hace años que no usas porque no los podés abrochar, la blusa que te regalé para el aniversario y que no usas porque no tengo buen gusto para elegirte ropa, el sweater que te regaló mi vieja para Navidad y no usas para joderla, y las botas que compraste en Ricky Sarkany por 250 dólares y que te pusiste una sola vez porque tu amiga se compró unas iguales. Al final la pobre chica se iba super agradecida y contenta, y cuando la acompañé a la puerta, se dio vuelta y con lágrimas en los ojos me preguntó:
  

 -¿Hay algo más que tu esposa no use?

viernes, 22 de junio de 2012

RELATO ERÓTICO


Estaba esa tarde solo en casa, salía de la ducha y no me puse ropa interior, únicamente me coloqué encima el pantalón de un pijama rojo, es una costumbre como tantas pero me gusta, uno se siente más cómodo y ligero. Me senté a tomar café, encendí la televisión buscando algún canal que ofreciera algo de mi agrado, nada de nada, corren malos tiempos para la televisión. Tras finalizar ese café, me eché en el sofá, pasó una media hora larga y sonó el timbre de la puerta.

Al abrir vi a una vecina próxima al contexto familiar, tanto es así que venía a buscar no se qué que se había dejado el día anterior en la cocina, la hice pasar y la acompañé hasta el lugar. La conocía desde hacía más de quince o veinte años, no recuerdo bien, vivía en mi mismo rellano, y nuestra relación con ella era más estrecha que con otros vecinos e incluso algunos miembros de la familia. Desconocía su edad pero creo que rondaba o ya pasó los cincuenta, si bien todavía era una mujer atractiva y viene a mi memoria como en algunas ocasiones comentábamos entre los chicos el buen culo que tenía, que se conservaba muy bien para su edad, vamos mantenía cierta figura y todavía para algunos estaba follable

Efectivamente su perfil era el de una mujer que aun guardaba parte de la belleza de su juventud, era atrayente y morbosa, se cuidaba y era muy femenina, se arreglaba con elegancia, morena con media melena rizada que llegaba por los hombros, medía alrededor de 1,65, buenas tetas aunque ya algo caídas, y caderas un poco ancha manteniendo como he referido un buen culo, por lo demás no era una mujer rechoncha, estaba separada desde hacía varios años y vivía con una de sus dos hijas, una universitaria morbosa y pija de veintitantos años a la que me hubiese gustado coger…

Llegó a mi casa vestida de manera espontánea luciendo un sencillo y fino vestido rojo con flores que le llegaba poco más abajo del medio muslo. Por mi parte el hecho de no llevar ropa interior hacía que el pene y los testículos se moviesen a sus anchas, con más libertad, rozándose con la tela y sobretodo el glande con los muslos cuando se prolongaba flácidamente proporcionando en ocasiones un cosquilleo agradable. Al tener solamente el pijama cubriéndome, la tela hacía molde marcando en demasía la polla por muy encogida que la tuviese en ese momento. Esto es importante y no había reparado en este pequeño detalle.

Mientras conversábamos amigablemente en la cocina, observé como a veces se distraía y me miraba la entrepierna, tengo que decir que solo al verle el culo ya sentía una pequeña erección, no estando aun empalmado del todo, y la cosa ya se distinguía perfectamente hasta el punto de levantar la tela del pijama y, sin duda, ella había reparado en esta cuestión, la situación cambió cuando con una sonrisa en la cara me preguntó señalándome la entrepierna con la mano “¿oye, todo eso es tuyo?”, “¿qué cacharro tienes?”, comentó en tono de confianza mientras reía con una media carcajada. Me miré todo cortado y, ciertamente, aquello se notaba sobradamente como para que le hubiese desviado la mirada a la señora, lo peor es que ante estos comentarios comencé a empalmarme y la polla tiraba excesivamente hacia delante de la tela.

No dejó el tema y sus comentarios se convirtieron cada vez más picantes y obscenos, siempre todo en un ambiente simpático y familiar, hasta que me dijo que si no me importaba la quería ver, que tampoco tiene nada de malo, y desde que se separó no tenía una entre las manos, esto me sorprendió pues se pensaba que había tenido varios novios o amantes. Aquello tomaba ya un tonito bastante subidito, dejaba de ser una mera broma para pasar a algo serio, dándome la impresión de que se insinuaba y pretendía sexo conmigo seriamente.

Reconozco que por mi parte no pretendía nada de eso y menos con una mujer madura a la que estaba acostumbrado a ver a diario y que por entonces superaba el doble de mi edad, pero sus comentarios lujuriosos me excitaban cada vez más y me acordaba de algunos que había hecho con mis amigos sobre su trasero y lo bien que se conservaba para su edad y es que, efectivamente, todavía tenía un polvo. Pensar en tirármela era una cosa y hacerlo cuando lo tenía a huevo otra, no se porqué me sentía algo sucio y degenerado, pero pensé ¡¡¡qué caramba!!!, quién no se la cepillaría si tuviese una oportunidad con el tipo que guardaba pese a la edad…

No pude aguantar más, tragué saliva y me bajé el pijama haciendo la polla palanca al tropezar la cabeza con el elástico y apareció ante ella empinada moviéndose como un muelle o un resorte. Me cogió el tronco con una mano y durante unos minutos se dedicó a realizarme un pajote, sentía un gran gusto, la mamaba y chupaba bien, a un ritmo pausado, de vez en cuando la sacaba para relamerla y volvía a introducirla para continuar la felación, en un momento la cogí del pelo y acompañé el movimiento de la cabeza hasta que la paré, sin sacarla, bombeé follándole la boca moviendo las caderas adelante y atrás, cuando la avisé que me venían espasmos y me iba a correr me indicó que aguantara que se iba a tragar la secreción, rápidamente me senté en la encimera y en el momento de metérsela en la boca salió el primer chorro de leche caliente llegándole hasta la campanilla, una vez dentro acrecentando la celeridad y con mucha satisfacción le llené la boca de esperma. Cuando finalizó respiró y dio un hondo suspiro de satisfacción, pude observar como aun quedaban restos de semen en la boca y comisuras de los labios.

Creía que habíamos terminado, que solo quedaría en eso, que por cierto no era poco, la invité a e enjuagarse la boca pero se subió el vestido hasta la cintura y se bajó las bragas pidiéndome que se la metiera, yo no quería con la mamada estaba más que satisfecho, a pesar del buen calentón que tenía en el cuerpo me negué al principio hasta que me enseñó su culo un tanto caído por la edad a primera vista pero que se transformó cuando se agachó en un culo redondo y con magníficas nalgas agarrables, siempre habíamos opinados sobre ese trasero pero percibirlo y manosearlo era otra cosa, justificaba con creces los comentarios del personal masculino más inmediato, no en vano siempre se había dicho que servía para un avío en un apretón…, y ese apretón me había llegado ya.

Me acerqué, le sobé y magreé los glúteos en círculos y los muslos por todas partes, eran más apetecible de lo que me esperaba por su edad, se colocó de espaldas ofreciéndolo sin reservas mientras me alentaba a que la penetrara, quería ser follada rápido y provocándome se inclinó hacia adelante con los brazos apoyados en la encimera separando las piernas facilitando la apertura de la vagina y elevando el trasero que movía de un lado a otro; la visión era apasionante exponiendo un culazo distinguiéndose los labios mayores escoltando la abertura brillante de la vagina de la que caían gotas, colocándome detrás decidí que debía disfrutar más de esas nalgas y ese coño antes de penetrarla, primero le pasé la mano por toda la prolongación de la raja de su carnoso y peludo, pero no en exceso más bien era velludo, para masturbarla después acariciándole con dos dedos, la vagina, los labios mayores, el clítoris, los labios menores, …, cuando más avivada estaba por lo fuerte que jadeaba la sujeté por la zona externa de los glúteos metiéndole la dura tranca de un empujón hasta el fondo, discurriendo con desenvoltura por lo lubricado que estaban ambos sexos,.

Era la primera mujer madura que me follaba y la encontraba deliciosa, la bombeé primero suavemente para acrecentar poco a poco la acometida, la sacaba y la metía bien hasta el fondo, la penetración resultaba cómoda a causa de la posición que teníamos tomada y de lo humedecido de nuestros sexos, me estaba gustando follarla por detrás hasta el punto de provocarme extraordinariamente, se me pasó por la cabeza su hermosa hija, “si supiera…”, cerré los ojos e imaginaba que me la estaba beneficiando igualmente por detrás levantándole la falda sobre las nalgas y apartándole uno de los tanguitas que solía usar, este pensamiento me sobreexcitó excesivamente a más no poder aumentando el ritmo hasta el punto de acelerar con creces mis embestidas dándole con más potencia a la madre, creía que me iba a correr... Me detuve por un momento fatigado y aprovechó para hacer movimientos circulares con la cintura, de fuera hacia adentro haciéndolo con poderío, pasé a acariciarle el anillo del culo e introducirle el pulgar removiéndolo en su interior, dicho sea de paso suficientemente dilatado, dudaba si encularla o no pero estaba tan atónito por como movía aquellas caderas bombeando con su vagina mi polla aprisionada por sus nalgotas, ¡qué sabrosura!, no pude más, estaba bastante excitado, y me corrí dentro espléndidamente lanzando un gran grito, ella aumentando el ritmo de los jadeos hizo lo propio un poco más tarde.


Estaba equivocado, no tenía un polvo, tenía unos pocos más…, cuando tomó las riendas dominó la follada plenamente, es la primera vez que tuve la sensación de que me habían follado y utilizado sexualmente, lo que me encantó todo sea dicho.

jueves, 21 de junio de 2012

CAMA AFUERA O ADENTRO


¿ Cama afuera o cama adentro ?
Para evitar el desgate de la rutina y cuidar espacios propios, cada vez mas parejas optan por vivir en casas separadas. Para los expertos es una alternativa a los múltiples modelos de familia de hoy

Por: Mariana Iglesias
























'A esta altura de mi vida seria incapaz de vivir con otra persona', confiesa Aníbal Riveras, 70 años, 5 junto a Amelia, de 67. 'Estar de novios es ideal porque no hay desgaste. Esta claro.... Porqué los amantes se llevan bien? “Porque no conviven!', insiste Aníbal que, como Amelia, ha tenido su matrimonio largo y con hijos. Ya no. Ahora, que son abuelos, eligieron ser novios. Como tantos. Es que la decisión ya no tiene el condimento excéntrico a lo Woody Allen, y tampoco carga con antiguas condenas sociales. Tal vez porque uno de cada dos matrimonios termina en divorcio, la pareja 'cama afuera' se esta volviendo una variante mas a los múltiples modelos de familia de hoy.
'Es algo de lo mas común. Como hay mucho divorcio y mucha rotación de pareja, la gente se protege asi, manteniendo sus espacios', dice Diana Rizzatto, de la Sociedad Argentina de Terapia Familiar. Para la psicóloga y sexóloga Diana Resnicoff, las dudas sobre este modelo son cada día mas frecuentes en el consultorio: 'En general tuvieron parejas que no funcionaron, también hijos, y buscan otra alternativa. Rompen con el modelo tradicional y les suele ir mucho mejor'.
Viviana Koffman, del Club de las Divorciadas, asegura que la realidad ya supera lo jurídico: 'En el matrimonio la Ley exige la obligación de vivir juntos, pero hoy se aceptan otras situaciones'. Y pone el caso de las familias ensambladas: 'Se sabe que el principal factor de riesgo en la ruptura de una familia ensamblada son los hijos que cada uno trae. Por eso, hay muchas parejas que prefieren no complicarse y vivir cada uno en su casa. Lo cierto es que antes era imposible y ahora se ve como una salida inteligente'.
Lila Isacovich, psicoanalista de la Fundacion Buenos Aires, también da una opinión positiva: 'Es fantástico que haya tantos modelos de pareja como relaciones. Es una tendencia muy marcada, que se ve más práctica y más segura. No es falta de compromiso sino al revés, es una manera de cuidar la pareja. Se dan relaciones de un compañerismo que permite espacios propios. Se comparten fines de semana y vacaciones, pero el día a día es cada uno en su casa'.
Bernardo Stamateas, autor de 'Sexualidad y erotismo en la pareja', habla del cambio de costumbres: 'En las parejas de esta época posmoderna no existen reglas fijas ni rituales familiares, sino que se buscan nuevas maneras para que la pareja funcione y asi vencer los dos problemas por los que toda pareja se quiebra, que son la perdida del amor romántico y los problemas sexuales'.
Irene Loy, directora del Centro de Terapias con Enfoque Familiar, habla de las primeras parejas, las jóvenes: 'La pareja sin convivencia se deriva de ese estilo light, propio de nuestros días. Es una forma racionalista de ahorrarse los problemas que acarrea la negociación de tantos detalles. Implica una posición centrada en el yo: no estoy dispuesto a comprometerme demasiado ni a hacer mucho esfuerzo. Y si bien es cierto que la cama afuera logra ese objetivo, deja por el camino otras cosas valiosas que solo aparecen en las relaciones comprometidas. Sin olvidar que, si vamos con tan poca fe a la consumación del amor es probable que caigamos en una profecía autocumplida: terminamos separándonos'.
Para la ginecóloga y sexóloga Beatriz Literat, es importante el 'permiso' o 'legitimación' que se le da hoy a este nuevo vinculo: 'Antes estas relaciones no se hacen publicas, pero hoy hay nuevos modelos y la gente los usa. ¿A quien no le gusta estar de novios y salir todos arregladitos? Pero a veces es pura comodidad. No creo que el matrimonio como institución haya fracasado sino que a veces se elige mal a la pareja'.
ENTONCES?
Dice Stamateas: 'El amor de pareja es el deseo de tener intimidad emocional, sexual, intelectual y espiritual con el otro. Es darle la bienvenida a mi territorio sin sentir miedo a perder mi pellejo. Es vivir un proyecto junto a quien se ama. No depende de donde se viva, sino del espacio interior que le damos al otro para entrar en nuestro circuito de intimidad afectiva'.
Compartido por Ma. L. A.

Foto: Marc van der Aa

miércoles, 20 de junio de 2012

COITO DE TORTUGAS. Fósiles encontrados


Un coito de tortugas preservado durante 47 millones de años

Fósil de una pareja de tortugas copulando. | Royal SocietySe encontraban en el momento culminante del amor, unidas en la postura clásica del coito entre tortugas. Pero la muerte les sorprendió en ese instante y así, en medio de una apasionada cópula que se quedó congelada en el tiempo, sus cuerpos fosilizados se han encontrado 47 millones de años después. Un equipo de científicos alemanes acaba de presentar este insólito hallazgo en la revista 'Biology Letters' de la Royal Society británica.Las tortugas se encontraron en el yacimiento de Messel, cerca de Darmstadt (Alemania). Sus descubridores, un equipo de la Universidad de Tübingen, creen que habían iniciado el acto sexual en las aguas del lago que existía en aquel lugar en el periodo del Eoceno, pero se hundieron ymurieron envenenadas por por la emisión de gases tóxicos procedentes de una erupción volcánica. Así, en medio de su frenesí, se quedaron enterradas en los sedimentos del lago.
"Éste es un fenómeno que puede observarse hoy en algunos lago del Este de África", explica el doctor Walter Joyce, en declaraciones a la BBC. "Una vez cada 200 o 300 años, en estos lagos se produce una emisión repentina y masiva de dióxido de carbono, como si se abriera una botella de champán, y envenena todo lo que se encuentra a su alrededor".
Las tortugas pilladas 'in fraganti' pertenecen a la extinguida especie 'Allaeochelys crassesculpta' y miden unos 20 centímetros de largo, aunque las hembras son un poco más grandes que los machos. Sus parientes vivos más cercanos probablemente son las llamadas tortugas de nariz de cerdo ('Carettochelys insculpta'), que son mucho mayores y viven en aguas de Australia y Papúa Nueva Guinea.
La pareja de tortugas es tan sólo una de miles de criaturas fosilizadas que se han descubierto en el yacimiento de Messel, que ha adquirido el título de Patrimonio Mundial de la Humanidad otorgado por la Unesco por su valor paleontológico.
Hipótesis verificada
En las últimas tres décadas, se han encontrado nueve parejas de tortugas en este yacimiento. En la mayoría de los casos, los individuos se encontraban juntos, o a una distancia de tan solo 30 centímetros o menos.
"Se ha especulado mucho en el pasado sobre la posibilidad de que murieran mientras se estaban apareando, pero hasta ahora nadie lo había demostrado", afirma el doctor Joyce. "Ahora hemos comprobado claramente que cada pareja es un macho y una hembra en vez de, por ejemplo, dos machos que murieron en medio de un combate"."Este dato, unido al hecho de que sus partes traseras siempre están orientadas la una hacia la otra, y con las colas en la postura característica del apareamiento, representa para nosotros una 'pistola humeante' que verifica la hipótesis del apareamiento", concluye el científico.
Los autores del hallazgo consideran que se trata del único ejemplo hallado hasta ahora de dos animales vertebrados preservados durante la realización del acto sexual. En el caso de los invertebrados, sí existen muchos ejemplos de insectos copulando que han quedado preservados en ámbar durante millones de años.

sábado, 16 de junio de 2012

RELATO ERÓTICO. CINCO?


Entre cinco es exquisito

Tengo casi 12 años en este ambiente, no lo hago seguido, (ya quisiera), pues soy casado y actúo sin permiso, así que se complica conocer parejas que me inviten a hacer tríos o bien encontrar compañera para reuniones…. Aún así he corrido con suerte y tengo buenas experiencias.  

Esto que les narro comenzó por un anuncio que puse en una pagina de clasificados, ofreciéndome para un trío con una pareja madura y aceptando pagar los gastos que se generaran por la reunión.

Recibí tres correos, comenzamos el intercambio de mails, pronto una de las parejas dejo de escribir y las otras dos se veían animadas, así que me atreví a  a subir la oferta….  “Que les parece si los invito a una reunión de cinco”… les dije.. seguimos escribiéndonos y terminaron por aceptar.

Rente una suite con jacuzzi y compre botellas de vino, botanas y condones.

La primera pareja llego puntual, 9:00 pm  y la otra 10 minutos después. Nos presentamos y nos dispusimos a beber y charlar….. pareja uno: Ella 50 y El 54 y pareja dos: Ella 48 y el 50 años.. Yo tengo 48 años. 

Todos llegaron muy presentables y formales.  La verdad los cinco con nuestros kilitos de mas y con las características físicas normales de la edad. 

La pareja mas joven era totalmente novata, y la otra ya tenia varias experiencias así que ellos me ayudaron a romper el hielo, Para desinhibirnos nos echamos un trago directo cada uno, pusimos la pantalla con un video porno y pusimos a llenar al jacuzzi.

Después de un rato de platica cachonda ambientada por los sonidos e imágenes del video xxx, la pareja mas grande se puso a fajar frente a nosotros, ella saco del pantalón la verga a su esposo y comenzó a masturbarlo suavemente, despacio, mostrándole la verga parada a la Sra. de la otra pareja, eso los prendió, así que tímidamente, pero ya mas animados se comenzaron a besar y acariciar mientras yo solo veía a los cuatro.

Me levante a servirme otra bebida y al pasar la Sra. de la pareja mas madura me jalo de la mano, y me sentó a su lado, ella quedo en medio de su esposo y yo, echándose sobre mi para besarme, yo respondí de inmediato besándola exitado y acariciándole sus ricos muslos desnudos,  pues ella traía una falda que se le levantaba fácilmente, baje besándola en el cuello mientras ella buscaba la verga de su marido con la mano para masturbarlo.  Llegue a sus ricas y abundantes tetas de mujer madura… desabotone su blusa y le saque el bra, para sumirme entre ellas besándolas y chupándolas, sus pezones eran muy grandes y oscuros, sabrosos y duros…, en eso, de reojo, pude ver como la otra pareja se nos quedaba viendo con los ojos desorbitados de calentura.. la Sra. acariciaba la verga de su marido aún guardada dentro del pantalón.

Seguí recorriendo con mis manos y mi boca el cuerpo a la Sra, hasta que me hinque en el suelo para besar y lamber suavemente sus muslos, subiendo hasta que hice a un lado su tanga y me clave chupándole su concha que estaba bien caliente, depilada y muy húmeda. Ella gimió de placer y se abrió para darme entrada total mientras se dejaba caer sobre la verga de su esposo para mamársela con mucha pasión.

En un momento saque la cabeza y voltee a ver a la otra pareja que ya estaba mucho mas prendida, el esposo le había abierto el vestido y como no traía brassiere él le chupaba sus pequeñas tetas mientras con la otra mano le metía los dedos en su concha… ella estaba totalmente entregada al faje que le ponía su esposo. Ya los cinco estábamos en acción.

Entonces me levante haciendo una pausa, y propuse un brindis, “por las delicias del  sexo”,  a la que los cuatro me siguieron y nos empujamos las bebidas. Volvimos a servirnos mientras las Damas se levantaron al Baño.

Al regresar ambas se habían quitado sus ropas y solo traían tangas, y se metieron al jacuzzi.  La Sra. mas madura nos invito a meternos, así que,  en un baile improvisado y grotesco de tres hombres maduros nos quitamos toda la ropa, ambientados por las risas de las Señoras.

Como no cabíamos los cinco, solo uno logro entrar completo y los otros dos nos sentamos en la orilla metiendo los pies. Pero dejando nuestras vergas paradas disponibles, lo que ayudo muchísimo. La Sra. mas madura se fue hacia mi y acariciándome primero con la mano, se dispuso a mamarme. Lo  hizo fuerte y muy sabroso. La otra Sra. se dispuso a hacer lo mismo con su esposo que también estaba sentando en la orilla del jacuzzi.

Lugo la Sra. Madura se puso a gatas sin dejar de mamarme y su esposo se acomodo para penetrarla por detrás… la Sra. mas joven seguía mamándole la verga a su esposo pero ambos sin quitar la vista de nosotros…

En eso el Sr mas maduro le dijo al otro, ¿quieres darle una metidita a mi mujer?. El Sr. volteo a ver a su mujer como pidiéndole permiso, ella solo sonrió, así que él se levanto para colocarse detrás de la Sra que me la mamaba para cogérsela.  La penetro y se la comenzó a coger tan fuerte que me soltó,  él estaba extremadamente caliente y arremetía con fuerza y mucha lujuria.

Yo me metí en el jacuzzi quedando al lado de la otra Sra. pegadito, rozando su piel, mientras ella veía a su esposo como poseído cogiéndose a la Sra. que demostraba con gemidos como lo estaba disfrutando.

El otro Sr se salió del jacuzzi a servirse otro trago…. Yo me anime a acariciar por debajo del agua el muslo de la Sra. mas joven, ella respondo agarrado mi verga bajo el agua e inmediatamente me fui encima de ella besándola en la boca, en el cuello, y en sus tetas… aquí debo admitir que desde que la vi, ella me atrajo mucho. Así que había llegado el momento de disfrutarla, seguimos besándonos y acariciándonos, mientras el Sr. mas maduro invitaba a su esposa y al otro señor a salir del Jacuzzi e ir hacia la cama para acomodarse en trío.

Nosotros nos quedamos en el jacuzzi fajando.. ella me empujo para que yo saliera y me sentara en la orilla y así poder mamarme al verga…. Sus labios recorrieron mis guevos y mi verga con suavidad, .. chupaba mi cabecita y me hacia estremecer… me daba pequeñas mordidas con los labios… luego metía toda mi verga en su boca y con la lengua la apretaba,,,, fue delicioso.         

Mientras en la cama se traían una verdadera orgia.. los tres gemían, pujaban se quejaban de placer….estaban haciendo una doble penetración .. el Esposo se la cogía por el culo mientras el otro se la recetaba por la concha.. los tres amontonados nos regalaban una exitante imagen.

Yo tome la mano de mi mamadora y la lleve hacia un sillón,  la coloque de manera que pudiera chuparle su cocha.. le hice un sexo oral en el que aplique toda mi experiencia.. la chupe suavemente, recorrí sus labios vaginales con mi lengua.. busque su clítoris y lo chupe con delicadeza… ella gemía y sentí que su espalda se arqueara de placer…. Entonces me incorpore y me dispuse a penetrarla….tome mi verga y acaricie su concha por fuera. como presentándome… ella me tomo del cuello y con la mirada me indicó que ya lo hiciera… se la metí poco a poco.. mientras ella entrecerraba los ojos. y se mordía los labios.. gimiendo delicadamente…. ambos nos movíamos despacio, gozando,… yo me incline sobre ella y sin dejar de llevar el ritmo, le bese el cuello, los hombros y sus rosados pezones….  De pronto ella subió sus piernas a mis hombros, abrace sus muslos y arremetí con mas fuerza… entrando y saliendo mientras mis guevos sonaban al golpear entre su vagina y su ano… Escuchábamos los gemidos ya escandalosos del trío.  nosotros gemíamos y pujábamos buscando ir juntos en un explosivo  orgasmo… ella se comenzó a arquear en el sillón, apretando sus piernas en mi cuello.. eso me indico que venia su final, así que me deje ir… aumentando el volumen de los gemidos y la fuerza de las arremetidas… en eso explotamos juntos.. en una serie de convulsiones finales…

La reunión se prolongo hasta las 5 de la mañana…. Hicimos muchas cosas mas… difícil de narrarlas todas.. solo les digo que fue una orgia maravillosa… intensa y llena de erotismo, y lujuria.. 

Nuestros cuerpos maduros e imperfectos no fueron impedimento para gozar.

RELATO ERÓTICO


Ella me saca mi lado más salvaje.

Corría el mes de mayo, en un día caluroso, había quedado con una mujer que conocí por Internet, una mujer a la que la gusta que la saquen su lado más salvaje y lujurioso.
 Tenia unos 48 años de edad, pelo rizado color Burdeos, y unos ojos de gata salvaje que hipnotizaban al que los mirase.
Quedamos en un piso en el centro de Madrid, ella era de Barcelona, cuando la vi en el metro, lucia una falda corta color blanco, suéter negro, y botas de cawoy. Estaba resplandeciente, nos metimos en un café, y como la gusta provocar, empezó a pasar su mano por debajo de la mesa, y acariciaba mi pierna, intentando llegar a mis entrepiernas ya de pos si abultada, mientras ella picarona, miraba mi reacción ante la demás gente del bar.
 De pronto acerco sus labios a mi oído y me susurro ¡¡ ¿sabes lo que me gustaría en este momento?.........yo me estremecía solo de sentir ese susurro en mi  oído.

¡¡quiero que me comas el coño, y que no pares hasta que me corra dentro de tu boca¡¡

hufff, esa proposición me hizo ponerme mas cachando aún, tanto tiempo deseando tenerla en persona, después de tanto tiempo cateando por Internet, y ahí la tenia, delante de mí, y pidiéndome lo que siempre en nuestras charlas del chat, me decía que la gustaría que la hiciesen.
Subimos al piso, y se metió en la ducha, mientras por mi mente pasaban miles de cosas que hacer con ese pedazo de mujer.

Salió de ella con un picardías negro, que ocultaba un culto, que la resaltaba toda su hermosura, empecé a comerla a beso,  el cuello, la boca, le fui desnudando poco a poco, , entonces vi, su sexo depilado expresamente para mí, yo tenia ante mí a una mujer de 48 años, madurita, con un cuerpazo de escándalo, y dispuesta a dejarse follar por mi.

No tumbamos en la cama, y empecé a comérmela a beso, la bese, por todos lados, pero ella esperaba el final del trayecto, que mi boca se posase en su coño, y empezara a comérselo, hummmmmmmm la tenia a escasos centímetros de mí, esperando a que empezase a darle pequeñas embestidas con mi lengua, estaba deseoso de ello,
Y empecé a comerla el coño, como si fuese mi vida en ello, ella quería correrse en mi boca, y yo no podía  defraudarla. Hummmmmmmmmmm como se movía mientras mi lengua buceaba por su interior, la comí el coño, mientras con un dedo me follaba su culo.

Hufff,  era mía, la tenia entregada a mis placeres, gemía, susurraba, mientras su coño se mojaba de flujos y de mi saliva, la folle con la lengua, la metí la nariz, y ella no paraba de gemir y de retorcerse de placer. La corrida estaba cerca, por la aceleración de su respiración, de pronto puso sus manos sobre mi cabeza y empezó a apretar para que no parase de comérselo, hummmm, de pronto note con un caudal de fluidos inundaba mi boca, y un grito de placer salió de su garganta......... fue genial.
Si hay algo maravilloso en esta vida, es ver como una madura de 48 años, se corre mientras la comes el coño, es fantástico



jueves, 7 de junio de 2012

A TOMAR REFRESCO


Posted: 06 Jun 2012 11:35 PM PDT
La última vez que llevé a mi hijo pequeño al médico fue por una diarrea. La pediatra nos recetó Suero Oral y entonces el la miró y le dijo que no le gustaba eso y que no lo iba a tomar. Cuando yo empezaba a reñirle, la doctora nos interrumpió y dijo:
- Pues si no te gusta eso, ¡tómate un Aquarius!
Así que salió tan contento. Para evitar la deshidratación ¡le acababan de recetar un refresco!
Hidratación (Foto: Aquarius)Y me da la impresión de que no es el único niño que sale del pediatra con semejante receta. Algo que los de esta marca de refrescos deben saber y aprovechan  para lanzar una campaña junto con el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos sobre la importancia de hidratarse correctamente. Una campaña que incluye la distribución de más de 320.000 decálogos de la hidratación.
Debido a la diarrea, mi hijo estaba perdiendo agua y había que evitar que se deshidratase. Pero la pediatra nos explicó que con el agua no es suficiente, que también se necesitan sales. Y es que el motivo principal por el que en el intestino se absorbe el agua no es mas que la presión osmótica. El agua pasa de forma totalmente pasiva al interior de nuestro cuerpo "arrastrada" por las sales, azúcares y aminoácidos que son captados con gasto energético por parte de las células del intestino.
ÓsmosisEsta necesidad de sales y azúcares está perfectamente cubierta tanto por la receta inicial de la pediatra como por el Aquarius que finalmente se tomó durante unos días mi hijo pequeño. La principal diferencia es que uno sabe mal y el otro bien.
Pero que el agua necesite sales no sólo lo saben los pediatras. Montañeros como mi padre llevan mucho tiempo diciendo que el agua pura de derretir la nieve no es todo lo buena que pudiéramos imaginar. Siempre se ha dicho que es tan, tan pura que si sólo bebiéramos eso nos produciría diarrea. Al no tener sales ni azúcares no puede ser absorbida y tal como entra sale. Bueno, esta diarrea osmótica es algo muy exagerado ya que por norma general en el estómago del montañero siempre hay sales, azúcares y aminoácidos provenientes de la comida. De todos modos para solucionar tal grado de pureza en mi familia siempre salíamos de excursión con dos sobres de sales que cada vez son más difíciles de encontrar: los míticos litines. Unas sales que añadíamos al agua y que a mis hermanos y a mi nos encantaba por su sabor.
Este artículo es un post patrocinado con la intención de recordar a los lectores su compromiso con la información sobre nutrición, salud y bienestar

miércoles, 6 de junio de 2012

SEXY LIGA - Pavla Holá

SEXY LIGA official trailer 90s

SEXY LIGA - Sexy Mariňačky v Aquaparku :-)

SEXY LIGA - Jak probíhal casting 21.3.2012

La sexy Liga. RUGBY EN LA REP. CHECA


La sexy liga
El rugby en la república Checa es un deporte poco popular, y con  11 millones de personas, cuentan con solo 17 equipos. Sin embargo, una ingeniosa idea está acaparando ya una gran atención: la Sexy Liga, un grupo con varios equipos de mujeres que muy sensualmente juegan a la ovalada, tacklean, chocan y hasta pasan la pelota mejor que muchos de nosotros.
En este bizarro torneo se enfrentan equipos de 4 vs. 4, con reglamento del touch. Los equipos que componen la liga son: Angels, Dragons, Tigers, Army Queens, Marines, Gladiators, Cowgirls y Pirates. Ya lo logró hasta cautivar la mirada de Nike para ser el sponsor del torneo.
A ustedes que les parece la idea?