domingo, 26 de febrero de 2012

MUJER, ¿Deseas volver loco a tu amante? acá tienes unos consejos

i te consideras una amante intensa, divertida y atrevida, a la que hacer el amor ya no te causa tanta emoción, o sientes que a tus encuentros sexuales les hace falta algo, puede ser que tus expectativas hayan cambiado y quieres experimentar cosas nuevas en el ámbito sexual.
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En este caso, es importante que tengas una buena comunicación con tu pareja, con el objetivo de que ambos estén de acuerdo en aventurarse a probar con nuevas posiciones que vuelvan a encender esa llama erótica en sus encuentros íntimos.
Como se dicen: "En la guerra y en el amor todo se vale", y en el ámbito del sexo, la imaginación no tiene límites, quítate los complejos y remordimientos para poder disfrutar del placer y descubrir el potencial que tú y tu pareja tienen para llegar al éxtasis.
e10.mx, con información de los sitios nosotras.com y kamasutra.ms, recopila algunas posiciones que tal vez no conozcas y que podrían darle un giro de 180° a tus relaciones sexuales… ¡Ponlas en práctica!
El Trapecio. El chico debe sentarse en la cama con las piernas abiertas mientras la chica se coloca encima de él. Ya que el pene la haya penetrado, ella debe echar su cuerpo poco a poco hacia atrás, hasta quedar recostada en la cama. En esta postura, es el hombre el que lleva el ritmo.
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El Arco. La chica debe estar recostada boca arriba con las piernas abiertas y flexionadas, apoyando sus manos a la altura de su cabeza, mientras él se pone de rodillas frente a ella y la penetra, sosteniéndola de la cintura. En esta postura, el amante tendrá acceso con su boca y manos a los senos, los cuales también puede estimular para provocar mayor excitación. Con el Arco, se aseguran sensaciones de extremo placer.
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La Carretilla. Él debe estar de pie a un lado de la cama, y ella debe colocarse en el borde de ésta con los antebrazos apoyados, para que el hombre le levante las piernas y pueda penetrarla desde atrás.
El roce que se produce entre los genitales de ambos con esta posición es sumamente placentero, pero además, puedes realizar algunas variaciones a la postura, con el objetivo de que ambos se sientan cómodos.
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El Tornillo. La chica debe acostarse en el borde de la cama y flexionar las piernas hacia un costado. Esto permite mantener el clítoris atrapado entre los labios vaginales, y accesible para que durante la penetración él pueda estimularlo. El hombre también tendrá frente a los senos de su amante, para poder acariciarlos y disfrutarlos. Esta postura es muy recomendada para las mujeres a las que les cuesta llegar a un orgasmo.
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La Catapulta. La chica, recostada en la cama, debe elevar sus caderas, mientras el chico se encuentra arrodillado frente a ella esperando recibir la vagina, dejando que ella apoye los glúteos en sus muslos. Con esta postura, la mujer estará entregando por completo su cuerpo, porque su amante podrá estimular manualmente el clítoris, acariciar sus piernas y si se inclina un poco, llegará a los senos; además, ambos estarán frente a frente para ver su rostro de placer.
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Las Aspas de molino. Esta es una postura muy poco común, en la que la mujer se tiende la cama, boca arriba y con las piernas abiertas para recibir a su compañero que la penetra en sentido contrario. Lo que brinda esta posición, es que el clítoris y los labios vaginales están en pleno contacto con la pelvis y los genitales del hombre. Las aspas de molino, permiten que la mujer pueda acariciar las nalgas, los genitales y las piernas de su amante, para provocar mayor excitación en él.
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La Somnolienta. La mujer se recuesta sobre uno de sus lados y el hombre se ubica en su espalda para penetrarla; mientras que ella lo abraza con su pierna para quedar aún más juntos. Además, él tiene la oportunidad de estimular los senos y de besar y acariciar su cuello y espalda, mientras el hombre se hunde en ella.
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La Amazona. En esta postura, es el quien se encuentra recostado con la cama, pero con las piernas levantadas y abiertas, para recibir a su mujer, quien se acomoda en cuclillas, y se sienta en el pene erecto lentamente. Aquí ella es quien impondrá el ritmo impulsándose con sus muslos. "La amazona" es la mujer que cabalga a su hombre de la manera más salvaje y primitiva.
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viernes, 24 de febrero de 2012

VIBRADOR, SU HISTORIA

HISTORIA DEL VIBRADOR

En la antigua Grecia, cuando una mujer sufría de histeria, se decía que padecía de "útero ardiente", luego en la Edad Media se la denominó como "sofocación de la matriz" y se suponía que su causante era la abstinencia sexual, ya que ésta provocaba la retención del “esperma femenino”, responsable del padecimiento. De hecho existió una época en la que se recomendó que la comadrona se impregnara un dedo en aceite de lirio o de nardo, que lo introdujera en la vulva de la mujer histérica y lo agitara fuertemente. Más formalmente, se aconsejaron las relaciones sexuales, por lo que muchas veces la maternidad acabó transformándose finalmente en el tratamiento salvador de las mujeres histéricas.


En la Inglaterra victoriana del siglo XIX, los médicos solían combatir la histeria femenina acariciando manualmente el clítoris de las pacientes hasta que pudieran alcanzar el 
orgasmo, que en esa época era conocido como paroxismo histérico, puesto que consideraban que el deseo sexual femenino reprimido era una enfermedad.



Ya cansado y adolorido de utilizar su mano, el doctor Joseph Mortimer Granville desarrolló el primer vibrador eléctrico en la década de 1880. El objetivo era utilizarlo en su consultorio como una herramienta terapéutica contra la histeria, que en aquellos años asolaba a las mujeres como una especie de epidemia. El único problema era su tamaño industrial. La paciente se tumbaba en un diván y el doctor le aplicaba el vibrador electromecánico en la entrepierna, consiguiendo un orgasmo en unos 10 minutos, más o menos.



Lo más curioso es que en aquella época se consideraba impropio que una mujer entrara sola al consultorio de un médico, por lo que generalmente las madres y en algunos casos los maridos de las pacientes, se sentaban tranquilamente a un lado de la camilla mientras el médico masturbaba a su hija o esposa.



Como naturalmente resultaba un tanto engorroso acudir al médico para ver como a la paciente le aliviaban la histeria, el potencial mercado para los vibradores de mano era enorme, y esto fue aprovechado enseguida por la empresa Hamilton Beach que los patentó en 1902. Para esa época, el vibrador personal fue el tercer aparato eléctrico disponible en los hogares, solamente precedido por la nevera y el ventilador, pero mucho más antiguo que la plancha eléctrica, la licuadora y la aspiradora. Las mujeres podían comprar sus aparatos por correo ya que se anunciaban normalmente en revistas de decoración y bordado. Por ejemplo, un anuncio de 1910 decía:
"La cura al envejecimiento ha sido descubierta en las vibraciones. Los más grandes científicos dicen que le debemos no sólo nuestra salud sino también la misma vitalidad a esa fuerza maravillosa. La vibración promueve la vida y el vigor, la fuerza y la belleza. Si su cuerpo vibra, usted se sentirá bien y no enfermara jamás."



Su comercialización llegó a tal extremo que algunos modelos incluían un recambio adaptable que convertía al vibrador en una batidora.

Para la década de 1920, en los hogares norteamericanos había más vibradores que tostadoras; y aunque desaparecieron de las consultas de los médicos, seguían considerándose aparatos clínicos para proporcionar relax a las "histéricas" más inquietas.


La buena imagen y reputación de los vibradores cambió completamente a mediados del siglo XX por dos razones. Primero porque en 1952, la 
Asociación Americana de Psiquiatría declaró oficialmente que la histeria femenina no era una enfermedad legítima, sino un mito anticuado, y el segundo motivo fue que la popularidad del cine hizo que las películas pornográficas tuvieran más difusión, y varias de ellas mostraban actrices utilizando el vibrador como juguete sexual y la gente los empezó a ver como objetos de perversión. Esto originó que los vibradores desaparecieran de las revistas femeninas, catálogos y estantes de tiendas populares como Sears, donde se habían vendido durante casi medio siglo.


A mediados de la década de 1970, en plena explosión del feminismo, la sexóloga americana Betty Dodson empezó a utilizar vibradores en sus talleres de salud sexual femenina y poco después los aparatos fueron reapareciendo en los estantes de farmacias especializadas, y no únicamente en los sex shops. También recibieron otro gran impulso en 1986, cuando el Dr. Everett Koop lo incluyó en una lista de prácticas de sexo seguro dentro de un folleto de prevención del SIDA que se envió a los 107 millones de hogares estadounidenses, siendo este el mayor correo enviado en la historia de ese país.

Estos aparatitos han ido evolucionando a la par de la tecnología y hoy es posible encontrarlos hasta como un accesorio para el IPod, el cual vibra al compás de los sugerentes ritmos musicales

Loleatta Holloway - Love Sensation 06 (Freemasons Club Mix)

viernes, 17 de febrero de 2012

GRANDES PECHOS SON UNA VENTAJA

La modelo Sheyla Hershey, que ostentó durante algunos meses el récord Guinness por los implantes mamarios más grandes del mundo, ha salvado la vida precisamente por sus grandes pechos tras un accidente de tráfico.












La modelo estadounidense de origen brasileño Sheyla Hershey, de 32 años, ha protagonizado un suceso del que ha salido con vida gracias a sus grandes pechos, que amortiguaron el impacto del choque de su coche contra un árbol.
Hershey, residente en la pequeña ciudad de Humble, Texas, se dirigía a su casa cuando su coche se salió de la carretera y se estampó con un árbol.
La modelo no llevaba puesto el cinturón de seguridad y el airbag no se activó pero sí lo hicieron sus 'airbag' artificiales, los implantes mamarios que le concedieron el Guinness y que en esta ocasión amortiguaron el impacto.
"Me salvaron la vida, mis pechos amortiguaron el impacto del golpe. Sin ellos, estaría muerta", ha afirmado Hershey en un informativo de la televisión local.
Sin embargo, los implantes mamarios le han ocasionado bastantes problemas a Hershey. En verano de 2010 sufrió una infección en ellos y unos mese después fue sometida a una intervención para quitarle parte de los implantes.
Fuente: http://informe21.com

FOTO DE MASAJE THAILANDES



Masaje Thailandés

BESOS &BESOS y mas BESOS

BESAR, BESAR, BESAR....
Besar es siempre una demostración de afecto, o de deseo. Son una parte esencial de un encuentro amoroso, y se diferencian por su intensidad e intención, profundidad, dulzura, y por las zonas en las que se besa.

El Kamasutra, la obra dedicada al amor erótico más famosa y antigua de la humanidad, no se ocupa solo de transmitir variantes de posturas para el sexo, como suele creerse, es mucho más profunda y extensa.
Es una suerte de guía en la que se dan alternativas para cuestiones sociales referidas a la pareja, como secretos para llevar adelante con éxito un matrimonio, o cuestiones más aplicadas a la sensualidad, como saber tratar a una “doncella”, y muchísimos consejos sobre cómo abrazar, cómo besar, cómo satisfacer a un amante.


En cuanto a los besos, además de su jugoso capítulo sobre cómo y dónde dar mordiscos, se recomienda darlos por todo el cuerpo y en todo momento, aunque sin excesos.
Y aquí vamos con algunos de los sugeridos:


BESO DE TOQUE:
El amante toca el labio de su amante con su lengua y pone sus manos en las de su amado cerrando los ojos. Es un beso romántico.
BESO DIRECTO:
Los labios de los dos están en contacto directo y se chupan con voluptuosidad como si fueran una fruta.
BESO INDIRECTO:
Cuando uno de los dos frota los labios del otro, suavemente, con su labio inferior.



BESO BROCHE:
Cuando uno de los dos sujeta con sus labios los de su amante.
BESO PRESIÓN:
Se presionan los labios fuertemente con la boca cerrada. Es un beso breve, para iniciar la relación o para terminarla.
BESO SUPERIOR:
Cuando uno de los dos toma con sus dientes el labio superior y el otro le devuelve el beso besándole en el labio inferior.


BESO PALPITANTE:
Cuando uno de los dos deposita sobre los labios miles de besos muy pequeños recorriendo toda la boca y las comisuras.
BESO CONTACTO:
Cuando se toca ligeramente con la lengua la boca del otro y apenas se hace contacto con los labios.
BESO PARA ENCENDER LA LLAMA:
Es el beso en las comisuras de los labios.


BESO NOMINAL:
Cuando uno se limita a tocar sensualmente la boca del otro, después de besarla, con dos dedos.

@PROFEHUGO

miércoles, 15 de febrero de 2012

EL PLACER MASCULINO

Lleva a tu hombre al cielo, hazlo estallar de pasión y dale una inmensa satisfacción sexual, estimulando sus zonas orgásmicas



El cuerpo completo del hombre puede producirle sensaciones placenteras, pero en él hay nueve puntos especiales que tal vez no conoces, y que están plenos de terminaciones nerviosas.
A continuación te damos un manual para estimular sus nueve botones orgásmicos. ‘Al acariciarlos suavemente, lo excitarás y lo llevarás al cielo, haciéndolo estallar de pasión y dándole una satisfacción sexual inmensa’, dice la sexóloga Patricia Brito.

1. Entre el labio inferior y la barbilla. Esa pequeña curva entre el labio inferior y la barbilla está llena de receptores sensibles que le dan a él un goce extremo. Mientras lo besas, chupa su labio inferior, sostenlo entre los tuyos y menea la punta de tu lengua debajo de su labio. Lo estimularás inmensamente.

2. La manzana de adán. Es una zona estrechamente conectada a los genitales. Estando él acostado boca arriba, roza tus labios húmedos con su garganta, sube tu lengua por su cuello en movimientos circulares hacia su manzana. Lo harás sentir lleno de satisfacción.

3. Bajo el hueso del tobillo. Es una zona con un gran capacidad de excitarse por estar ligada a sus órganos sexuales. Durante el coito, toma sus tobillos y acaricia con cierta presión estos puntos al ritmo de tus movimientos. Lo acercarás al orgasmo en instantes.

4. Los pezones. Aunque son inexplorados por muchos hombres, pueden ser muy sensibles. Pasa tu lengua alrededor de su areola y ve cerrando el círculo. Acércate al pezón y tócalo con la punta de la lengua. Muérdelo con suavidad primero, ve elevando la presión lentamente y muérdelo como te gusta que él te muerda a ti. Intensifica la sensación chupando hielo antes. Le harás sentir olas de placer por todo su cuerpo.


5. El pliegue entre los testículos. Pocas mujeres le dan interés a este punto de pasión concentrada. Con la punta de los dedos, presiona suavemente el pliegue donde los testículos y la base del pene se unen. Baja y sube lentamente los dedos hacia la parte inferior del escroto. Con este estímulo, nunca más dejará que olvides esta zona.

6. El perineo. Pocos hombres te guían a este sitio tras sus testículos que tiene numerosos receptores de placer. Acaricia con tus dedos la zona tras sus testículos y a la vez aprieta suavemente. Cuando él esté a punto de llegar al clímax, oprime más para alargar el clímax. Lo llevarás al borde del orgasmo.

7. El pene. Estas caricias son tan candentes que lo encenderán. Forma dos anillos en la base y en la punta de su pene con tu pulgar e índice de ambas manos. Muévelas de arriba hacia abajo en direcciones opuestas. Empieza lentamente y aumenta la velocidad conforme él se excita. Haz más intenso el movimiento aplicándote lubricante en las manos. El sentirá una fricción increíble.


8. La punta del pene. Esta parte tiene más poder orgásmico que el resto de su pene. Sostén con tus dedos la base de su pene y roza la punta con tu boca cerrada y húmeda como si te aplicaras lápiz labial. Intensifica la excitación abriendo tus labios un poco y frotando la punta entre ellos. Además de sentir un placer extremo, el verte haciéndole esto lo excitará tremendamente.

9. El frenillo. Es esa pequeña piel que conecta la punta del pene con el resto del miembro. Es un punto que no obtiene mucha dedicación erótica, pero cuando lo acaricias, impulsas un reflejo fascinante en tu hombre. Sujeta con tu mano la base del pene, con la lengua haz círculos lentos alrededor de la punta y al mismo tiempo mueve tu mano de arriba a abajo. Con este movimiento lo dejarás sin aliento.


ESTO NO DEBES HACERLE A UNA MUJER !!!!!

1- Saltarte los prolegómenos: ir directo al grano puede incomodar. 
•2- Besarla con brusquedad y sin sensibilidad: la pasión está bien, pero con calma. 
•3- Ser demasiado bruto al tocar las zonas erógenas: el clítoris es mucho más complejo que el pene. 
•4- Obviar las caricias: el segundo mayor órgano sexual de la mujer, sólo por detrás de la mente, es su piel. 
•5- Engancharse a sus pezones como un bebé: es divertido, pero antes hay que allanar el camino jugando con la areola y el resto del seno. 
•6- Morderle el lóbulo de la oreja: crees que es sexy, pero puede que ella no piense lo mismo. Duele. 
•7- El típico chupetón en el cuello: no recomendado para mayores de 16 años. 
•8- Hacerlo sin afeitarte: quizá te sientas atractivo, pero pinchas. 
•9- No lavarte antes del sexo: no hay que ser extremista, pero la higiene es fundamental. 
•10- Olvidar que su cuerpo espera ser tocado: que no falten las caricias. Saldrás ganando. 
•11- Intentar meter tus dedos bajo su ropa interior antes de que esté preparada: no seas tan ansioso, es muy incómodo para ella. 
•12- Tirar el condón al suelo: qué poco glamour. Su sitio es un clínex y luego la basura. 
•13- El clítoris como primera opción: no es bueno despreciar los alrededores. 
•14- Parar justo cuando ella no quiere que pares: lo estás haciendo bien. ¡Está disfrutando!. 
•15- Ser torpe al desnudarla: concéntrate, quítate de la cabeza arrancar nada y no dejes de besarla. 
•16- Quitarte la ropa de forma ridícula: recuerda que delante de tí hay otra persona. De lo cómico a lo patético hay una línea muy fina. 
•17- Esperar que se depile para ti: aunque te guste mucho, es cosa suya… y luego pica mucho. 
•18- Meterle un dedo en la vagina antes de que esté preparada: de impaciente profesional. Espera el momento correcto. 
•19- Lanzarse sin preguntar: no es cuestión de despreciar la sorpresa, pero hay que saber leer sus ojos. 
•20- Intentar reiteradamente y sin éxito penetrarla en la oscuridad: ella puede ayudarte, no seas vergonzoso. 
•21- Esperar que ella quiera hacer ‘el perrito’: darte la espalda mientras hacéis el amor puede hacerla sentir como un objeto sexual. 
•22- Empujar demasiado fuerte: empieza con suavidad y la compenetración entre los dos dirá cómo seguís. 
•23- Eyacular demasiado pronto: ella debe terminar primero. Aún así, no hay muchos hombres que puedan durar lo suficiente para satisfacer a una mujer que disfruta de sus estímulos vaginales y del punto G. 
•24- Eyacular o perder la erección al ponerse el preservativo: El primero es raro. El segundo, cuestión de práctica. 
•25- No hacerle caso después: pregúntale si le ha gustado. 
•26- No darle sexo oral cuando lo pide: no seas vago, es muy placentero para ella. Si no te gusta el olor o el sabor podéis ducharos juntos antes. 
•27-Intentar coaccionarla para que te haga sexo oral: es muy desagradable. Respétala. 
•28- Intentar forzar su cabeza mientras lo hace: no te pases. Como mucho, sujeta su pelo. 
•29- Sujetar su cabeza tampoco vale: no es tan bestia como el anterior, pero puedes agobiarla. 
•30- Eyacular en su boca sin preguntar: tu semen no es un manjar. 
•31- Pensar que el porno es verdad: la realidad es muy distinta. 
•32- Poner una película porno sin preguntar: muchas cintas dan una imagen sumisa de la mujer. 
•33- Pedir perdón por el tamaño de tu pene: ellas valoran más la sensibilidad a la hora de disfrutar. 
•34- Responder honestamente cuando te pregunta cómo era tu última amante: ella tiene que ser la mejor. Siempre. 
•35- Preguntarle si quiere hacer un trío con otra chica: creerá que necesitas más. Que lo proponga ella. 
•36- Dejar que ella haga todo el trabajo: pon de tu parte y muévete un poco. 
•37- Intentar penetrar por detrás ‘sin querer’: el sexo anal llevo su tiempo y hay que hablarlo mucho. Tus excusas no servirán; el ‘no me he dado cuenta’ no se lo creería nadie. 
•38- Fotografiar o filmar vuestras relaciones: es peligroso porque das cierto poder a la persona que tiene las imágenes. Hay que estar muy seguros. 
•39- Caer en la rutina sexual: échale imaginación. 
•40- Perder el romance: el amor tiene que estar ahí. 
•41- Darle cachetes en el trasero sin saber si quiere: puedes acabar con una patada en tus partes. 
•42- Intentar copiar: hacerlo tal y como lo hacen en algún libro o película es poco original y no suele salir bien. 
•43- Jugar con su ano antes de que esté suficientemente excitada: mientras estimulas su clítoris y tienes un dedo en su vagina puedes pensar que alomejor le gusta que le toques ahí, pero puedes cortarle el rollo. 
•44- Gritarle al oído mientras eyaculas: prueba otro método y no des la nota. 
•45- Decir guarradas si no sabes si le gusta: un poco de lenguaje picante puede ayudar, pero consentido. 
•46- Tumbarte sobre ella: no la aplastes. 
•47- Eyacular sobre ella sin pedir permiso: es muy excitante, pero es mejor preguntar primero. 
•48- Eyacular sin control: si quieres ser un buen amante tienes que hacer un esfuerzo. 
•49- No abrazarla después del sexo: haz que se sienta especial. 
•50- No limpiar después del sexo: todos lo que haya quedado sucio o revuelto debe volver a su estado de origen. 



MASAJES SENSUALES, MASAJES EN PAREJA

Un buen masaje corporal relajante puede ayudarte/le a concentraros y prepararos para una buena sesión sexual. Conoce los beneficios del masaje corporal relajante con Cosmo.

Masaje corporal relajante en cosmopolitan.com.es
Un buen masaje corporal relajante puede ser tan placentero que resulta casi orgásmico. El masaje corporal relaja los músculos, disminuye el ritmo cardiaco, la presión sanguínea e incluso hace descender el nivel de las hormonas del estrés. Además, a las mujeres nos encanta porque nos hace más receptivas a las caricias sexuales, nos sensibiliza y tranquiliza, sobre todo cuando estamos desnudas ante nuestro masajista.

Empieza a hacer el amor a tu chico por un masaje corporal relajante, hazle lo que a ti te gustaría que te hicieran y luego pídele que te devuelva este momento de placer. Puede ser súper excitante, ¡los dos desnudos masajeándoos el cuerpo hasta que no podáis más!

Cuando tu pareja te de un masaje pídele que acaricie las zonas que más te gustan y con la presión necesaria para hacerte sentir placer. Cierra los ojos y deja que las manos de tu masajista particular te lleven al séptimo cielo.
fuente: www.cosmohispano.com